
Hola a todos/as
Estamos en la época del Carnaval. La gente se disfraza, y se vuelve un poco loca. Adopta el papel que su disfraz le otorga. Pues eso fue lo que hice el sábado.
El sábado había quedado con David el chico de 36 años. El plan era ir al cine, cenar y tomar unas copas en los chiringuitos del carnaval. Pero al final lo que hicimos fue ir al cine vimos Rambo. La película estuvo bastante bien, te deja pensando en muchas cosas aunque la verdad que es bastante sangrienta.
El caso es que al salir, David hacía muchos años que no iba a los carnavales y le dije que eso no podía ser. Fuimos a mi casa y la verdad que no tenía nada para dejarle de disfraz así que le pinté la cara haciéndole un antifaz.
Y yo me disfracé de Caperucita roja cachonda. tenía puesto unas botas altas negras unas medias rojas, una falda corta negra y una camisa amarrada al cuello roja con una capa roja. El pelo lo tenía suelto. Estaba bastante sexy no lo voy a negar.
Nos lo pasamos muy bien, cenamos allí mismo, bebimos, bailamos y luego nos fuimos a mi casa...
Estábamos un poco contentos ya las copas habían hecho su efecto. Cuando llegamos a mi casa, se acostó en mi cama corriendo, se desnudó y me dijo imitando la voz de una viejecita: Ven caperucita la puerta esta abierta. Quité las sábanas de encima, me quite las botas muy despacio y le dije con voz muy sensual: abuelita abuelita ¿podrías quitarme las medias y mi tanguita?
Claro que sí mi nietecita. Se acercó a mi y empezó a quitarme las medias muy despacio, acariciándome los muslos apretándomelos y empujándome hacia él. Luego me quitó el tanga y se puso acariciarle el culo a la vez que me desabrochaba la falda.
Abuelita, abuelita ¿podrías quitarme la camisa y el sujetador? es que tengo mucho calor. David ya no me respondía. Su miembro se hacía cada vez más y más grande. Así que se dio bastante prisa en quitarme la camisa, el sujetador y la capa.
¿porqué tienes esto tan grande? le dije mientras le acariciaba su pene. David estaba muy cachondo, así que me tiró a la cama sin responderme me agarró las 2 piernas como si fuera una carretilla y levantándome me penetró rápidamente. Su pelvis se movía muy rápido. Podía sentir como latía su pene dentro de mi de la excitación.
Me empujó de las piernas se las puso en la cadera y cogiéndome me llevo a la pared y con una mano se puso hacérmelo contra la pared mientras me besaba los labios y los pechos. Me voy a correr ya me dijo en el oído. Espérate le dije entre gemidos.
Le dije que se fuera a la cama. Estaba muy excitada a punto de correrme. Me puse encima de él y me puse a cabalgarle como si fuera un potro al que había que domar. Mis pezones estaban muy duros y toda la piel de mi cuerpo estaba muy sensible. No tardé mucho en tener un orgasmo. Él estaba esperando por mi. Me quite de encima y con mis grandes pechos le cubrí todo su miembro y empecé a subir y a bajar mis pechos. Sentía lo duro que lo tenía. Por fin llegó y me llenó todos mis pechos de semen. Tanto que bajó por mi barriga. Y esto me puso tan cachonda que tuve que masturbarme delante de él. Y volví a tener otro orgasmo. No tan intenso como el anterior pero otro al fin y al cabo.
Cuando recuperamos las fuerzas, nos bañamos. Y nos dormimos. Ahora no lo veré hasta el sábado. Hay que seguir con los exámenes no me puedo distraer...
Un beso grande a todos/as
Inocencia Prohibida