jueves, 27 de diciembre de 2007

El desván

Hace de esto 2 años aproximadamente. Casi todas las semanas voy a ver a mi abuela 2 veces o incluso 3 veces a la semana. Como no, me conozco a todos los vecinos. Uno de ellos me llamaba la atención porque me resultaba bastante atractivo.

Era un hombre de unos 37 años más o menos. Alto, moreno con unas manos grandes y ojos oscuros. Siempre me saludaba con una amplia sonrisa y siempre buscaba el roce de mi mano, o de mi cuerpo cuando teníamos la típica conversación de a qué piso vas en el ascensor.

Un día me lo encontré de marcha y ya se sabe lo que pasa en las marchas...me invitó a varias copas, bailamos...

Cuando ya me iba a marchar a mi casa me dijo que si quería ir "a casa de mi abuela" osea...a su casa. Yo por supuesto acepte, me daba mucho morbo y era una ocasión única, no podía dejarla pasar.

Me llevo en su precioso porsche yo no estoy acostumbrada a eso estaba disfrutando como una enana. Me agarró mi mano y empezó a cambiar de marcha entrelazando mi mano con la suya agarrando la palanca de cambios. Apretó mi mano hacia ella y me dijo: La tengo tan dura como la palanca me pones muchísimo. Sonreí para mí y le miré de forma insinuante sin decir ni una palabra.

Cuando llegamos a su casa, no intentó nada, estuvimos hablando de sexo de nuestras experiencias, y fantasías. Obviamente, él tenía más experiencia que yo ya que él es mayor que yo 14 años.

Me contó que una de sus fantasías era poner en su regazo a una mujer con los pantalones bajados y darle varios azotes en el culo. Me parecía bastante ridículo pero le dije que no me importaría cumplir su fantasía. Se le abrieron los ojos como platos. Me dijo que a él le gustaría que lo hiciera en el desván que si no le importaba acompañarle y yo le dije que no.

Cuando llegamos a su desván  habían cosas muy revueltas al fondo de todo había 2 sillas viejas de madera se sentó en una de ellas y me dijo: Has sido una chica muy mala y voy a tener que castigarte... Me agarró fuertemente del pantalón se puso a desabrochármelo y bajándomelo con firmeza junto con mis braguitas me empujó en su regazo y se puso a darme azotes en el culo una y otra vez.

A medida que me iba azotando sentía al final de mi estómago como se le iba poniendo cada vez más dura. Llego un momento en que para mí aquello no resultaba tan agradable ya que me estaba haciendo daño. Para ya le decía mientras intentaba levantarme. Cállate mala o te daré más fuerte, me respondía mientras me azotaba más.

Empezaron a escucharse ruido en el desván de al lado, yo estaba gritando de dolor. En ese momento me levantó y me sentó en la otra silla de madera pssss me dijo poniendo el dedo índice en mis labios. Estaba bastante incómoda, quería mojarme el culo con agua fría pues lo tenía colorado, también tenía ganas de orinar me acerqué a su oído y se lo dije con la esperanza de que allí hubiera un baño o que fuéramos ya a su casa. Hay un baño aquí me señaló una puerta justo al lado de la silla. Me puse los pantalones y me fuí al baño. Él vino detrás mía y con su cinto me amarró las manos a la espalda fuertemente. ¿Qué haces? le dije sorprendida y asustada. Me tapo la boca con su mano mientras agarraba la toalla del baño. Abre la boca y cállate. En esos momentos creí que lo que estaba viviendo no era un juego, realmente estaba asustada así que abrí la boca. Me metió todo lo que pudo de la toalla en mi boca, tanto es así que no podía cerrarla. Con su mano me juntó los labios y con cinta de embalar y poniéndome el resto de la toalla delante de mi boca dándole vueltas alrededor de ella  me la tapo completamente.

Me sentó en la taza del baño como si fuera a orinar separándome las piernas amarrándomelas a la misma taza del baño con cinta aislante  lo mismo me hizo con el resto de el cuerpo.  Se baja los pantalones y mirándome a los ojos me dice: Orina quiero que te lo hagas encima y no te voy a desatar hasta que te lo hagas. Se bajó los pantalones y se puso a hacerse una paja mirándome. Yo chillaba con todas mis fuerzas pero nadie podía escucharme. Ni siquiera el vecino que estaba al lado. Pasaron 2 horas hasta que me oriné encima. En todo ese tiempo él no hacía otra cosa que tocarse, y tocarme los pechos y mi vagina. Todo esto me ponía cachonda a la vez que me molestaba. Era una sensación bastante extraña.

Cuando ya estaba toda orinada me dijo: Eres muy mala...me has ensuciado todo el suelo voy a tener que castigarte más me quitó la mordaza de la boca y empecé a gritarle que era un hijo de puta y que lo que me había hecho no tenía nombre. Entonces me volvió a poner la toallla en mi boca y a tapármela igual que antes.  Me desnudó completamente y me ató a una de las sillas de madera apretándome con la cinta de embalar bastante fuerte. y me dijo: Para que veas que no soy tan malo voy a lavarte la ropa. Me metió junto con la silla en el baño y se marchó. A la hora volvió con mi ropa limpia y me dijo: Te voy a quitar la mordaza...si me vas a insultar te la pondré otra vez y no te desamarraré...tu eliges.

Me desamarró y le dije: Eres un cerdo...porque a pesar de haberlo pasado mal me ha puesto mucho tu manera de amarrarme y de amordazarme...Cuando quieras volver a ser mi chica mala...ya sabes donde encontrarme solo 3 pisos más arriba me respondió. Nos despedimos y me marché a mi casa.

No hemos vuelto hacerlo ni tampoco creo que lo hagamos se ha casado pero siempre recordaré nuestro desván y lo que hicimos cada vez que suba a la azotea del edificio...

Besos...

Inocencia Prohibida.

domingo, 23 de diciembre de 2007

Feliz navidad



Hola a todos/as

Deseo que estas navidades se cumplan todas vuestras fantasías sexuales, que seáis muy muy felices y que el próximo año 2008 la pasión os colme de muchos orgasmos

¡¡Feliz navidad y próspero año nuevo!!

Muchos besos y abrazos.

Inocencia Prohibida.


jueves, 20 de diciembre de 2007

El billar

Llevábamos muchos meses chateando, habíamos hablado de muchas cosas pero los 2 teníamos ganas de algo más. Quedamos en un bar ya acordado para tomar algo y jugar una partida al billar. Fui vestida tal y como él me lo pidió. Con unas botas negras altas, una minifalda y una camisa de botones roja, con el pelo suelto.

Cuando nuestras miradas se cruzaron sonreímos y sin decir media palabra  buscamos una mesa de billar. A ese bar, no suele ir mucha gente así que la mesa de billar estaba libre. Me acerqué a coger los palos él me rodeo con sus brazos, acercó sus labios a mi cuello sin llegar a rozarlo, podía sentir su respiración erizándome todo el cuerpo. Cerré los ojos y me dijo: No quiero jugar al billar, quiero hacerte el amor en esta mesa...cuando no haya ningún cliente. Abrí los ojos y me dí la vuelta besándole con delicadeza introduciéndole mi lengua muy despacito. Dame el palo me dijo sonriendo.

Le dí el palo y  estuvimos jugando un rato y tomándonos un par de cervezas. Cuando ya íbamos a empezar la tercera partida me agaché para coger las bolas cuando me sorprendieron sus manos por dentro de mi falda rodándome el tanga buscando mi clítoris. Me levanté como un resorte y le dije: ¿Qué haces? hay gente en el local aún... No me importa solo hay unos viejos borrachos que están entreteniendo al camarero...podemos hacerlo ahora y nadie se enterará me dijo mientras me introducía el dedo corazón en la vagina.

Me subió a la mesa de billar y me colocó justo en el borde. Con sus manos me separó las piernas se bajó la bragueta sacándose su pene me agarró el culo y haciéndome hacía él me penetró sin compasión mientras con la otra mano me apretaba los pechos con firmeza. Ni se te ocurra gemir porque me muevo más rápido me dijo mirándome a los ojos.

Yo estaba cada vez más desesperada, quería sentirle mejor, quería que se moviera más rápido y quería moverme yo pero no podía me daba miedo de que algunos de los que estaban en la barra fuera al baño y nos encontrara así. Lo único que podía hacer era quedarme quieta y desesperarme a la vez que disfrutaba de eso. Cuando creí que no podía ponerme más cachonda me bajó de la mesa y me dijo que cogiera un palo y fingiera que iba a tirar a la bola que estaba más lejos. Así lo hice. En ese momento estaba agachada, me levantó la falda y me penetró analmente, agarrándome de mis caderas. 

Un gemido se me escapo pero con la música del local no lo notó nadie solo él  entonces se quito y me coloco en la postura inicial. Con una mano me tapo la boca y con la otra me agarraba de mi cintura para poder penetrarme más y más de prisa. Te dije que si gemías te lo iba a hacer más deprisa...

Su mirada se clavaba en la mía con seguridad. Una gota de sudor bajaba por toda mi columna vertebral a la vez que a él le pasaba por sus sienes...en ese momento un estallido de placer, nuestros fluidos se mezclaron llegando al orgasmo a la vez, siendo un orgasmo silencioso lo único que podía escucharse era la música que estaba sonando en el bar...no la recuerdo, las conversaciones de los borrachos, ruidos de vasos y platos y nuestra respiración entre cortada que solo nosotros podíamos escuchar. Nos despedimos con un beso en la mejilla. Seguimos hablando aún por internet.

Bueno, esto no ha pasado. Es una fantasía mía. A ver si se cumple jejeje ;-)

Besitos.

Inocencia Prohibida.

lunes, 17 de diciembre de 2007

¿Por qué me llamas puta?

¿Por qué me llamas puta?
¿me consideras mujer fácil?
No confundas, pues yo tengo sexo solamente con quien me gusta y me apetece

¿Por qué me llamas puta?
¿porque hablo de sexo con naturalidad?
Es que tus felaciones...¿son más puras que las mías?

¿Por qué me llamas puta?
No tengo compromisos y en mi libertad, no existen actos impuros
Pues no hago daño a ningún cristiano.

Hacemos las mismas cosas con los hombres pero solo nos diferencia una
Tu tienes un pene fijo y otros de respuesto. Yo solo tengo los de respuesto ninguno fijo
Y yo te pregunto:
¿Quién es más puta, tú o yo?

Autora: Inocencia prohibida

Besos.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Las compras navideñas

Hola a todos/as

Bueno, ya estamos prácticamente en navidad. Y ya se sabe, hay que tener el típico detallito con la familia, algún amigo/a, hay que comprar ropa nueva para las posibles cenas navideñas, compromisos, etc.

El caso es que quedé con Paula para ir a comprarse ropa en estas fiestas y comprarle ropa a su hermana ya que más o menos llevan la misma talla.

Estuvimos en varios centros comerciales, mirando en montón de tiendas y es que las mujeres para comprar somos...unas indecisas ( o yo por lo menos me considero así) a veces voy con las ideas claras pero otras veces me lío que fue lo que le pasó a Paula. Yo estaba bastante cansada y enfadada solo quería que se comprara algo de una vez e ir a mi casa a  comer y acostarme un rato.

Paula lo notó y para calmar mi enfado me invito a entrar en el probador. Me senté en la sillita esa de madera que ponen en los probadores con la esperanza de que el vestido que había cogido se lo llevará.

Paula empezó a desnudarse de una manera muy sugerente acercándose a mí muy despacito me dijo: Bésame. Me levanté para marcharme pues estaba de muy mala leche pero al verla desnuda y tan decidida hizo que no pudiera. La empujé contra la pared del probador  le agarré con fuerza su pelo y la besé muy apasionadamente. Abrí los ojos y miré el espejo del probador...me veía abrazando a una mujer completamente desnuda  le mire desde el espejo su trasero y tuve deseos de tocarlo...bajé mi mano desde su pelo muy despacio acariciando su espalda por la columna vertebral mientras con mi lengua rozaba la suya... cuando mi mano llegó a su culo lo agarré con fuerza para pegarla más a mí para sentir como sus pechos golpeaban a los míos.

Como estaba bien pegadita a mí le introducí uno de mis dedos en la vagina y ella empezó a gemir. Para que las dependientas no se dieran cuenta de lo que pasaba con mi otra mano le tape la boca y seguí con lo mío. Avísame cuando te vayas a correr le susurré en el oído. Al poco rato me avisó y me quité, pues Paula cuando tiene un orgasmo expulsa un chorro de semen y podía mancharme. Al final ni siquiera se probó el vestido nos marchamos cada una a nuestras casas.

Otro día terminaremos con las compras de navidad.;-)

Besitos

Inocencia Prohibida

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Atención

Por razones que aún no comprendo no he podido acceder a mi correo de Hotmail. Por ello me he cambiado a Yahoo para que lo sepan.

Besitos

Inocencia Prohibida

lunes, 10 de diciembre de 2007

Dos manos

Hola a todos/as

Este poema quiero dedicárselo a las manos de todos los amantes que han tenido la suerte de sentir un cuerpo lleno de deseo deseando ser acariciado. Y a los que han podido disfrutar de esas caricias...

Dos Manos

Tan inmensa tu piel y accidentada y 2 manos tan sólo para ella...
Para la Vía Láctea, una estrella para el mar, una lágrima salada.

Qué insuficiente soy, qué limitada mi maniobra en ti,
 como atropella mi forma a mi energía, y corta y sella la actividad que nace arrebatada.

Sólo 2 manos a escalar tus montes, en pérdida de cauces y horizontes,
 en descuido de grutas y mesetas.

Manos que en su espacio desafían.
 Si fueran 10 tampoco lograrían permanecer en tu presencia quietas.

Autor: Francisco A. Hidalgo

Besos

Inocencia prohibida.